El error de la herramienta equivocada

Prying up a long nail “Si tu única herramienta es un martillo, tiendes a tratar cada problema como si fuera un clavo”. Abraham Maslow

Cuando frente a una situación problemática los  posibles cursos de acción  están claros, se requiere  tomar la decisión de cuál es el rumbo más adecuado, y aquí es donde es muy útil disponer de metodologías prácticas para la toma de decisiones.

Pero, cuando la solución problemática es del tipo en el que las primeras alternativas de acción parecen llevar a sacrificios o a otros problemas, no se requiere tomar la decisión de cuál es el camino “menos malo”. Son situaciones en la que parece que estamos encerrados “entre la espada y la pared”.  En este caso los métodos de toma de decisiones  o las prácticas habituales no son la herramienta recomendable. Lo que se necesita en estas situaciones  es DESARROLLAR UNA SOLUCIÓN.

Desarrollar una solución consiste en realizar un proceso que sea a la vez creativo y racional, es decir, que conjugue las capacidades de los dos hemisferios cerebrales –incluso los de varias personas– y que contemplando las particularidades del problema en cuestión, permita crear realidades superadoras y no haya que conformarse con caminos mediocres.

La Teoría de Restricciones (TOC por sus siglas en inglés de Theory of Constraints) es una metodología sistémica de gestión empresarial desarrollada por el Dr. Eli Goldratt y su equipo, que se emplea exitosamente en miles de empresas en todo el mundo. TOC comprende dos áreas de conocimiento: los Procesos de Pensamiento, que son herramientas lógicas de análisis y de diseño de mejoras creativas; y un conjunto de soluciones operacionales para las diversas áreas de la gestión empresarial: producción, cadena de suministros, manejo de proyectos, ventas y marketing, gestión de equipos de alto desempeño.

Dentro de los Procesos de Pensamiento, se destaca una herramienta que es la “joya de la corona” del mundo de TOC por su potencia y eficacia: el diagrama de Resolución Creativa de Conflictos, o como se conoce por el nombre que le dio el Dr. Goldratt: “La Nube”.

Los conflictos crónicos se pueden expresar como situaciones dilemáticas, donde nos encontramos encerrados entre “la espada y la pared” y las salidas aparentes resignan elementos valiosos. ¿Qué se puede hacer? El empleo de la metodología de La Nube permite desarrollar soluciones creativas de extrema potencia que posibilitan incorporar mejoras a situaciones que parecen “imposibles”.

 

Socio fundador de GRUPO TRÚPUT.

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