¡En mi empresa hay mil restricciones!

El título de este artículo corresponde a la exclamación que profieren muchos empresarios cuando comienzan a entrar en contacto con las ideas de la Gestión de Restricciones o Teoría de Restricciones (también conocida como TOC como sigla de su nombre en inglés: Theory of Constraints). Sorprende mucho cuando toman contacto con un postulado básico que señala que el máximo desempeño de un sistema en una dada oportunidad, está determinado por un pequeño conjunto de elementos (que puede ser de uno solo): la restricción del sistema. Resulta muy difícil conceptualizar el asunto de que un único elemento sea el responsable del máximo desempeño de todo el sistema, cuando cualquier empresario tiene la vivencia, de que hay miles de dificultades y problemas, y las identifica con restricciones.

Un modo tal vez un poco técnico pero muy claro para comenzar a identificar la restricción, es considerar que una restricción es un elemento tal que una pequeña variación de su capacidad, implica una gran variación en el resultado global del sistema. Por ejemplo un modesto aumento en la tasa de puntualidad de los empleados, puede ser que no afecte significativamente la utilidad neta de la empresa, pero, un modesto aumento en la cantidad de clientes, puede significar un interesante incremento en los ingresos netos del período.

No se deben confundir los problemas, las dificultades o inconvenientes para la operación habitual de la empresa, con la verdadera restricción del sistema.
Identificar correctamente la restricción del sistema, supone el primer paso en el proceso de Mejora Continua que postula la Teoría de Restricciones. No debemos confundir tener miles de dificultades de operación, de distribución, etc. con tener restricciones; las restricciones son elementos o condiciones del sistema que determinan la capacidad que se puede alcanzar como máximo en un sistema dado.

Socio fundador de GRUPO TRÚPUT.

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